Nuestros territorios han sido escenario de procesos de colonización, despojo y violencia estructural, experiencias que definen nuestro compromiso ético y político con la defensa de los derechos humanos y la justicia social. Es desde esta perspectiva que nos pronunciamos frente al genocidio que actualmente sufren las comunidades palestinas.
Nuestra voz surge desde el reconocimiento de las similitudes entre las resistencias de América Latina y Palestina. En ambos lugares, las poblaciones enfrentan violencia estatal, desplazamiento y negación sistemática de sus derechos fundamentales. Desde SEQES, afirmamos que estas luchas están interconectadas y que la solidaridad debe manifestarse como una acción concreta y sostenida, no como un mero discurso.
La historia latinoamericana está marcada por artistas que, durante los siglos XX y XXI, han usado su obra para denunciar las injusticias y opresiones. Esta tradición de arte comprometido —que abarca murales, performances y expresiones visuales— resuena en la resistencia palestina. Desde nuestra región valoramos profundamente estas manifestaciones, las cuales no solo evidencian el sufrimiento, sino que también transforman el espacio público en un lugar de reclamo y memoria.
La labor artística de SEQES se inscribe en esa tradición de compromiso y resistencia. Creemos en el arte como herramienta para preservar la memoria que muchos intentan borrar, para honrar los duelos de los pueblos, y para construir vínculos de empatía entre distintas realidades. Nuestro trabajo articula la experiencia amazónica con las luchas globales contra la violencia colonial y el racismo estructural, entendiendo que todas estas resistencias forman parte de un mismo movimiento por la vida digna.
En un contexto donde la manipulación informativa invisibiliza y distorsiona la verdad, el arte persiste como un testimonio constante, una voz que se niega al olvido. En SEQES reafirmamos nuestro compromiso con esa voz colectiva: con Palestina, con los pueblos originarios de América Latina y con todas las comunidades que luchan por sus derechos y su dignidad.
Así, desde la Amazonía peruana, SEQES lanza un llamado contundente: frente al genocidio, la ocupación y el silencio cómplice, la solidaridad cultural constituye un acto político imprescindible. Porque sin justicia no hay memoria, y sin verdad no existe libertad.
SEQES – Espacio de creación y pensamiento situado, Chachapoyas, Amazonas, Perú